Llegó la mañana, y yo aún sin dilatar. La doctora ordenó me aplicaran un gel que aceleraba el proceso, y ahí fue que la cosa se puso buena. Luego de 4 horas ya había dilatado 4 cm, así que aplicaron más, 3 horas más tarde ya las contracciones se tornaron insoportables. Tu sabes, un dolorcito así como que te empujen el útero casi hasta sacártelo del cuerpo por un pequeño orificio, nada del otro mundo, solo que yo gritaba EPIDURAAAALLLL y llegó el anestesiólogo quien $600 más tarde me aplicó esa inyección mágica que me quitó la mitad del dolor, si como leyeron, la mitad, porque la anestesia se "laterizó" así que sentía las contracciones en el lado derecho del cuerpo mientras que el izquierdo estaba en la, la land. Así que tuvieron que aplicarme otra dosis y todo estuvo bajo control.
Ya con la dilatación en 10cm el bebé aún no se acomodaba en el canal. En el monitor se veían las contracciones intensas, yo super cansada, ya más de 30 horas sin dormir y casi 20 horas en el proceso, estaba exhausta. Esperamos, masajearon, y nada. Las horas pasaron y llegó el momento, a una hora de cumplirse las 24 horas de haber roto fuente la Doctora nos confrontó con la realidad. Si en esa hora el bebé no se acomodaba, aún cuando naciera saludable, había que dejarlo de 7 a 10 día en el Hospital con suero de antibióticos. Si no salía en las próximas dos horas me iba a hacer cesarea de todos modos pues los latidos estaban más lentos. Así que había que decidir, o me hacían cesarea en menos de una hora y me llevaba mi bebé a casa a los 3 días, o esperaba dos horas a ver si se acomodaba y lo dejaban 10 días con antibióticos naciera por vía natural o por cesarea.
Cuando miraba el monitor veía las contracciones salvajes con las que ese bebé estaba lidiando, viendo sus latidos un poco más lentos y pensando en tener que dejarlo en el Hospital una semana tomamos la decisión, hagamos la Cesarea. Yo aterrada pues juraba que ese muchachito iba a salir por donde se suponía que saliera, no me había preparado mentalmente para ello, pero ya allí no había vuelta atrás. Con solo 45 minutos en el reloj la habitación se convirtió en un corre y corre de enfermeras, anestesiólogos y doctores. Me trasladaron a sala de operaciones y allí corrieron a aplicarme anestesia espinal, sentir que tu cuerpo no se mueve de la cintura para abajo es una experiencia bastante traumática, además te amarran las manos para evitar movimientos involuntarios. La desesperación se apoderó de mi y comencé a gritar desesperada, pero la anestesióloga y la enfermera comenzaron a hablarme, a tranquilizarme y me quedé dormida. Minutos más tarde me despertó el llanto de mi bebé y la mirada asombrada y ojos llorosos de mi esposo. !Ya Ricardo Andrés había llegado al mundo! Lo acercaron a mi y le di su primer beso. Horas más tarde me desperté en una sala de recovery y lo primero que hice fue preguntar por el. Estaba en una cunita justo a mi lado y allí supe que por más complicada, la experiencia valió la pena.

Hoy, tres semanas y pico más tarde y luego de bregar con una recuperación bastante dolorosa, un proceso bien difícil de lactancia (que aún estoy tratando de manejar) y muchísimo apoyo de parte de la familia puedo decirles que poco a poco todo va cayendo en su lugar. Ricardo llena nuestra casa de alegría y aún al despertarnos a darle su bibí en medio de la noche su carita nos hace sonreir. Es algo que solo sabe quien lo ha vivido. Y así como dicen por ahí "ahora es que la cosa se pone buena". Así sea.
Jaja me rei con el relato, pero que bueno que el chico salió bien...ahora escribe otro de la despresión de Timo jiji
ReplyDeleteEsto es genial!!! Casi lloro!! pero me rei mas!!! Looking forward a ser leyendo tus historias... q se que como las tuyas habran muy pocas!!! Un beso!! Janette
ReplyDeleteQue bella!!! Me rei y hasta se me aguaron los ojos; ya q revivi mis dos cesareas y esa primera mirada de a mis chicos, que ya no estan tan chicos :'( !!! DISFRUTA CADA MOMENTO!!! LOV U!!! BERIS
ReplyDeleteBrutal asi mismo me paso a mi con mi primer bebe ya de tantas contacciones y cansada por mi bebe decidi la cesarea pero vale la pena, eso es asi disfruta cada momento son maravillosos... besos Iliana
ReplyDeleteHecmarylys me encanto! me acorde tanto de mi parto que aunque no fue cesárea fueron partos muy buenos... literalmente mirando TV hasta que llego el momento de pujar.... claro con nuestra amiga la epidural. Tu hijo esta hermoso! que lo disfrutes y sigue posteando anecdoctas.... solo el que tiene bebes sabe la experiencia tan hermosa de ser madre.... claro que aveces vas a necesitar tu vinito tinto en las noches para que estés un poco anestesiada de todo el drama LOL LOL. Digo al menos eso es lo que hago aveces. jajajaja Mariel
ReplyDeleteGenial! Valeria fue un parto vaginal sencillo, gracias a Dios. Sin embargo, me identifico contigo cuando hablas de tus primeros dias como madre. Definitivamente, inesplicable, hay que vivirlo.
ReplyDeleteHecma, de verdad que eres una creativo en potencia, me hiciste reír y hastas algunas lagrimitas me salieron, aunque yo no tengo bebés, te deseo que disfruten mucho a Ricardo, y sigue escribiendo, te servirá de terapia y nos mantendrás informados, cariños, Dama.
ReplyDeleteEscucharte es como revivir el nacimiento de mi primer hijo por las tantas horas que tuvimos en el hospital hasta que finalmente nació. Mis bendiciones a ti, tu esposo y Ricardo Andrés.
ReplyDeleteLamento decirte que los Andrés son candela. Tengo uno en casa.