Wednesday, April 17, 2013

Esto de ser working mom...

Gosh! Por fin pude sacar un ratito para sentarme y terminar este post que comencé hace semanas. Aquí les va...


Luego de 9 semanas con mi bebo en casa me tocó regresar al trabajo. Uno cree que esos dos meses son suficientes para prepararte mentalmente, acostumbrarlo a una rutina y adaptarte a esa nueva vida de ser mamá. Pero estaba bieeeeen lejos de la realidad. Lo primero fue buscar un lugar para que lo cuidaran pues sus abuelas y tias trabajan. Les confieso que la encomienda no fue fácil. Hice research, llamé, hice preguntas, consulté con amistades, consulté en foros donde hay otras mamás, visité, anoté, evalué y al final decidí el más que me convenía y entendía funcionaba para nuestra familia. El solo hecho de pensar que un extraño se hará cargo de un bebito tan pequeño me ponía los pelos de punta, pero en mi caso, trabajar es una necesidad.

Al menos me encanta lo que hago, si no fuera así entonces si que sería complicado. Luego de escoger el lugar idoneo juraba que todo sería fácil. Que equivocada estaba!
Esos lazos que se forman los primeros meses son inexplicables. Tu bebé se convierte en parte de ti. Es una extención de tu propia vida. El primer día de regreso al trabajo me pareció eterno. Miraba el reloj cada segundo y hasta lloré en un momento dado. Pero al pasar la semana y ver que los momentos que pasaba con mi bebé los valoraba, los esperaba y los deseaba, todo fue mejorando.
Y es que lo importante de ser madre es saber aprovechar cada segundo que tengas junto a tus hijos. En mi caso mi mamá siempre trabajó, pero jamás sentí reprocharle pues cada minutos que estaba con nosotros, era de nosotros. Iba a todas nuestras actividades, hacía las asignaciones con nosotros, jugaba con nosotros y hasta nos contaba sus anécdotas del día. Solo ahora puedo entender lo sacrificado que pudo ser para ella, sin embargo de niña jamás la noté agobiada, la realidad es que nos amaba y eso hacía que sacara fuerzas de dónde no las tenía para ser la mejor madre que mi hermano y yo pudiésemos tener.

Mi meta como madre es precisamente esa, que mi hijo tenga una mamá presente. Una mamá que lo cuide, lo mime, lo apoye, lo acompañe en este camino llamado vida y lo más importante, una mamá que lo guíe de la mejor manera que entienda hacerlo. Que tenga una mamá feliz, segura de sus desiciones, una mamá que sepa ser esposa, profesional y mujer y que no deje de ser quien ella es. Quiero enseñarle a mi hijo que ser mamá es solo una parte de quien soy, la parte más importante, pero que como ser humano tengo muchos otros roles. Quiero que sepa que se puede ser más de una cosa pero que las prioridades deben estar claras. Hasta ahora, 1 mes mas tarde, he sobrevivido. Espero que Dios me ayude de aquí en adelante a ser la mamá que quiero ser.

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